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LO QUE INCOMODA A TIM KELLER…

LO QUE INCOMODA A TIM KELLER…

*Nota del traductor: Cuando leí este artículo hace unas semanas sabía que estaba tocando un punto importante. En realidad la persona del pastor Keller y la realidad política en EEUU son secundarias y sirven como una parábola para confrontar una tentación que está muy presente en nuestro mundo evangélico. Es un problema muchas veces difícil de detectar ya que tiene más que ver con lo que callamos, no tanto lo que hacemos. Es fácil criticar a alguien por ir demasiado lejos con sus palabras, pero es más difícil confrontar a alguien por guardar silencio. Este artículo nos recuerda que las palabras de Pablo en los primeros cuatro capítulos de 1 Corintios siguen siendo relevantes hoy en día. La cruz sigue siendo una ofensa en el 2018 y necesitamos coraje para no callar ante esa realidad. –Nathan Anderson

EL CORAJE EL PRIMORDIAL

Admiro al pastor Timothy Keller de la iglesia presbiteriana Redeemer de Manhattan. Escribe buenos libros y predica buenos sermones. Cuando estoy en Nueva York, me congrego en una de las iglesias de la mini-denominación que ha creado dentro de la PCA. Pero es el ejemplo perfecto de dos defectos que permean las iglesias reformadas hoy en día: el esnobismo y la cobardía.

¿Es demasiado fuerte mi lenguaje? Dije “permean”; mi crítica es hacia un movimiento, no solo un hombre, y es un movimiento del cual soy parte. Yo mismo soy bastante cobarde y esnobista, y apuesto que eres aún más cobarde que yo, aunque probablemente menos esnobista. Aparte que yo soy un hombre de Yale (clase de 1980) y tú no, así que simplemente no estás en una posición de ser un esnob de la manera correcta. Si lo intentas te verás absurdo. Por otro lado aunque yo soy cobarde, la mayoría de los hombres son aún mas cobardes que yo. La cobardía es una característica común en países burgueses como el nuestro [EEUU]. Entrenados correctamente, podemos ser los mejores soldados del mundo. Sin entrenamiento, tenemos miedo de contarle a las personas en nuestro trabajo que vamos a ir a un estudio bíblico porque podrían pensar que somos raros.

“El coraje es la primera virtud porque sin esta las otras no sirven de nada”. El internet atribuye este comentario a Aristóteles, y aunque nunca lo dijo, igual me gusta. Platón y Aristóteles plantean las cuatro virtudes cardinales –Fortaleza (Coraje), Prudencia (Moderación), Templanza, y Justicia –a estas Augustín y Aquino le agregaron las “virtudes teológicas” de Amor, Fe, y Esperanza que fluyen de la gracia de Dios. Aristóteles empieza con Coraje.  El Coraje es tan central a la virtud del hombre que la palabra en griego es andreia (ἀνδρεία, fortitudo en latín, fortaleza), es derivada de la palabra para “hombre” y “relacionado al hombre” (aner y andreiosἀνήρ y ἀνδρεῖος). Considera como ejemplo una persona enfrentando una tarea peligrosa. Sin Coraje, ni siquiera puede empezar. No importa si es Sabio (ϕρονησιϛ, phronesis, prudentia, prudente) si el miedo lo detiene antes de poder tomar una decisión. No importa si es Moderado (σωφροσύνη, sōphrosynē, temperantia en latín, templanza) porque “cero” ya es lo más lejos que uno puede estar del exceso. No importa si es Justo (δικαιοσύνη, dikaiosynē, justitia, justicia) si nunca empieza el combate y por lo tanto no lucha con la tentación de pelear sucio. No estoy diciendo que el coraje tiene el rol principal o que puede completar la tarea por si solo, pero necesitas coraje para empezar. El Coraje es primordial ya que necesitas por lo menos un poco o las otras virtudes terminan desperdiciadas. A todos nos gusta mejorar las cosas que ya hacemos bien pero no sirve mucho trabajar tu sabiduría, moderación, y justicia si eres débil en coraje.

LOS EVANGÉLICOS SON SIMPLEMENTE FUNDAMENTALISTAS DISFRAZADOS

Ahora volvamos al pastor Keller. Seis días antes de la navidad de 2017, escribió el artículo “Can Evangelicalism Survive Donald Trump and Roy Moore?”[¿Los evangélicos pueden sobrevivir a Donald Trump y Roy Moore?] A primera vista habla de cómo la palabra “evangélico” ha cambiado con el tiempo. Pero no hay que profundizar mucho para darse cuenta que se trata de Esnobismo [del inglés “snob” según RAE “Persona que imita con afectación las maneras, opiniones, etc., de aquellos a quienes considera distinguidos”] y si vas un poco más profundo encontrarás Cobardía.

El artículo fue publicado en The New Yorker, una revista que famosamente no fue creada para lectores como “the old lady from Dubuque.” [Una persona de una obra famosa que no era muy sofisticada]. Es más para el hombre de mediana edad que vive en Midtown Manhattan. Aquí está la foto y el subtítulo.

Evangélico” solía señalar a personas que afirmaban un alto estándar moral; ahora en su uso popular es casi sinónimo con “hipócrita”

(foto y subtítulo de Timothy Keller, “Can Evangelicalism Survive Donald Trump and Roy Moore?” The New Yorker,  19 de diciembre, 2017.)

Junto con la foto y el subtítulo, las siguientes frases son claves en el artículo del pastor Keller:

“Cuando me convertí al cristianismo en la universidad, a principios de los años 70, la palabra “evangélico” todavía comunicaba una opción distinta a la mentalidad fortaleza/cerrada del fundamentalismo. …

Cuando usaba la palabra para definirme en los años 70, dejaba en claro que no era fundamentalista. Si uso ese nombre hoy en día, deja claro para mis oyentes que sí lo soy”.

La palabra “fundamentalista” es un insulto. Habla de un creyente en la Biblia sin educación que es inconsiderado, intolerante, e ingenuo. Los fundamentalistas no leen The New Yorker. Una buena comparación seria la palabra “cristiano” en el imperio romano –mujeres, sirvientes, y excéntricos adeptos a una extraña secta del sudeste conocida principalmente por su poca disposición a ser cortés con los dioses de otras personas.

El significado original de “fundamentalista” era diferente (vean el blog de Roger Olson). Hablaba de un pastor cristiano tradicional, a diferencia de los liberales que rechazaban las doctrinas fundamentales profesadas por ortodoxos, católicos romanos, y protestantes. De los folletos del 1910-1911, The Fundamentals [Los fundamentos] salieron “Los cinco fundamentos”, una lista de cinco doctrinas que eran útiles para diagnosticar a qué se refiere una persona cuando dice ser cristiana.

  1. La Biblia es inspirada por Dios y por lo tanto infalible.
  2. El nacimiento virginal de Jesús.
  3. La muerte de Jesús como castigo sustituto por nuestros pecados (expiación sustituta).
  4. La resurrección corporal de Jesús,
  5. La realidad histórica de los milagros de Jesús.

Nadie sostiene que los cinco fundamentos son las cinco doctrinas más importantes. Por ejemplo, el nacimiento virginal no es más importante que la creación del mundo. Pero ayudan a establecer si es que un supuesto cristiano afirma lo que creen los cristianos verdaderos.

¿Qué hay de Tim Keller? ¿Es un fundamentalista del estilo antiguo?

¡Sí! Él acepta los cinco fundamentos. En su denominación, el PCA, es obligatorio. Además, es sincero. No creo que mintió cuando las afirmó en su ordenación y no creo que las haya rechazado ahora. La razón por la cual Tim Keller no quiere ser llamado un fundamentalista no es porque piensa que los pueblerinos están retorciendo a Dios como las denominaciones liberales, simplemente no quiere ser asociado con pueblerinos [rednecks]. “Ellos son diferentes. No soy como ellos. Vengo de Pensilvania y ¡vivo en Nueva York”!

“EVANGÉLICO” YA NO BRINDA UN DISFRAZ EFECTIVO

Lo que detesta el pastor Keller es que ahora en el 2017 a “los evangélicos” ahora los han asociado con el mismo grupo de pueblerinos que los “fundamentalistas”. En la década 1970, ser “evangélico” estaba de moda con los cristianos y era visto como algo inofensivo por los seculares. Podías seguir creyendo que Jesús resucitó de entre los muertos, a diferencia de los liberales enceguecidos, pero habías ido a la universidad y sabías del Credo de Nicea, a diferencia de los fundamentalistas.  Aparte, no tenías “la mentalidad de fortaleza/cerrada” de los fundamentalistas. Traducido, eso significa que estabas dispuesto a ir a fiestas de cóctel con gente encantadora e inteligente y no mencionar el hecho de que creías que todos ellos iban camino al infierno. Eras un presbiteriano respetable, el punto de equilibrio perfecto entre el anglicano[i] arribista y el bautista populacho. En una fiesta estabas a salvo mencionando que eras evangélico ya que la mayoría no estaban seguros si era una religión o una condición médica ¿Se acuerdan en la novela de Tom Wolfe, de 1987, La hoguera de las vanidades cuando el asistente judío D.A. reflexiona sobre la gente de Nueva York? Dice que básicamente se dividen entre su propia gente (o sea, los normales); los irlandeses que eran burros; y los italianos que eran cerdos. Además, habían los semi-míticos “protestantes”, pero vivían en tanto lujo y riqueza nunca te ibas a encontrar con uno de ellos. En cuanto a los “evangélicos”, ni siquiera existían en la mitología de esos tiempos, el pastor Keller nos cuenta,

“La mayoría de la gente que conocí veía la iglesia y su ministerio como una curiosidad en Nueva York secular pero no una amenaza. Y si se escuchaba la palabra “evangélico” entre la congregación, un nombre que rara vez ocupamos, nos preguntaban por su significado.”

Para aquellos que estaban informados, “evangélico” tiene un significado doctrinal. Aquí está con letra negra agregada.

“Los evangélicos generalmente han creído en la autoridad de toda la Biblia, a diferencia de protestantes liberales, que consideran muchas partes de la Biblia como obsoletas… además, en las formulaciones de los antiguos credos de la iglesia, tales como el Credo de los Apóstoles y el Credo de Nicea, junto con otros, se toman al pie de la letra sin reservas. Y de nuevo, a diferencia de muchos en el protestantismo liberal, los evangélicos creen que Jesús realmente existió como el Hijo divino antes de su nacimiento, que realmente nació de una virgen, y que realmente resucitó corporalmente de entre los muertos… una letra del himno famoso de Charles Wesley representa bien la experiencia evangélica de la conversión por fe salvífica solamente en Cristo: “cayeron mis cadenas, mi corazón fue hecho libre; me levanté y te seguí.”

¿Suena familiar? Lo que resalté eran cuatro de los cinco fundamentos y seguro que el pastor Keller no tendría problema en incluir el que falta, los milagros de Jesús. Al parecer el evangélico es simplemente un fundamentalista incógnito. Sin duda, parece que el pastor Keller es un cripto-fundamentalista usando este artículo para infiltrar The New Yorker, aparentando desagrado por su propia gente solo para presentar ideas como los cinco fundamentos a sus lectores. (Ahora, la pregunta si esto es una estrategia correcta que honra a Dios es un punto central en cuanto a la plantación de iglesia y el movimiento internacional de misiones, pero no nos meteremos en ese tema aquí).

La queja del pastor Keller es que a estas alturas la palabra “evangélico” ha llegado incluso hasta lo más profundo del Central Park. Ya no está a salvo de los seculares: ya tienen una idea de que se trata el ser “evangélico” y la respuesta no les agrada. Ya no es un shibboleth secreto, una contraseña para el cristiano ondero que sirve para ir de la mano con J. I. Packer y dar la espalda a Pat Robertson, y al mismo tiempo manteniéndose escondido entre la multitud fuera de la reunión del Sanedrín. Es como el lamentable hecho que la cerveza artesanal ahora se vende en la sección de licores en Walgreens. La cerveza sigue siendo la misma, pero ya no tiene el mismo sabor cuando te das cuenta que ahora Joe Sixpack [el hombre promedio] está tomando de la misma.

MORALIDAD EVANGÉLICA: NO ES ALGO DE QUE AVERGONZARSE

En relación a las encuestas, el pastor Keller se queja porque “no hay discusión sobre creencias teológicas”. El encuestador solo pregunta: ¿”te consideras un cristiano nacido-de-nuevo o evangélico”? Esta es una queja muy reformada. Si le preguntas al cristiano promedio ¿“Qué son tus creencias teológicas”? su respuesta será ¿“Qué”? El cristiano promedio es el hombre promedio, no es un lector excepto quizás la Biblia. Ha recibido poca enseñanza por un pastor que es bastante débil en su teología, que se preocupa más que nada de evitar que sus feligreses descarguen fotos cochinas, que no se queden dormidos los domingos en el culto y que cuiden de sus hijos. Es por eso que el encuestador pone “nacido-de-nuevo” en su pregunta: muchas personas no conocen el significado de una palabra de cinco sílabas como “evangélico”.

Al pastor Keller no le gusta el tipo de gente que simplemente contesta “sí” al encuestador, proclamándose “cristianos nacidos-de-nuevo o evangélicos” sin ser examinados en cuanto a doctrinas correctas. Además, las preferencias políticas de estas personas son horrorosas:

Más del ochenta por ciento de estas personas votaron por Donald Trump, y, la semana pasada, un porcentaje similar votaron por Roy Moore, en la elección para el senado en Alabama. Entonces, en lenguaje sencillo, los evangélicos se han convertido en personas con dos cualidades: se autodenominan cristianos y son tercamente conservadores políticamente hablando.

Fíjense en las palabras que usa. Los evangélicos no son cristianos. Son “autodenominados cristianos”. Los evangélicos no son conservadores. Son “tercamente conservadores”. La implicancia es que las dos cosas no están conectadas. Se supone que nos debería sorprender el hecho que muchos cristianos se oponen a la homosexualidad, la marihuana, el feminismo, y el aborto. Es casi como si estos autodenominados cristianos no creen lo mismo en cuanto al bien y el mal que personas que niegan la autoridad de Dios. Pero es peor que eso. Estos supuestos evangélicos en realidad son los inmorales:

“Personas que alguna vez se autodenominaban “the Moral Majority” [la mayoría moral] ahora al parecer están dispuestos a votar por cualquiera, sin importar que tan inmoral sea, con tal de que represente sus opiniones políticas”.

Hay un pastor con visión wesleyana de santidad escondido dentro de todos nosotros, incluso quienes nos hacemos llamar calvinistas, incluso dentro del pastor Keller. Donald Trump es un réprobo. Él miente. Él habla de manera sucia. Él humilla a las personas en público (recuerden al pobre Jeb Bush: “Eres débil Jeb. ¡Eres débil”!). Está divorciado –dos veces. Sus hoteles venden pornografía ¿Cómo podrían votar por alguien así? Por otro lado, Barack Obama es un ejemplo en su vida personal. Es difícil imaginarlo diciendo algo vulgar. Claro que no tiene fe en Dios ¡pero es tan educado! En su rol de senador y después, de presidente, promovió todo tipo de libertinaje. Pero no hay problema con votar por él porque todo eso lo promovía a la distancia. Es como los divorcios y la pornografía de Trump. No creo que al pastor Keller realmente le moleste mucho esas falencias de Trump –tiene mucho menos del pastor wesleyano interno que yo. Además, Romney estaba bastante involucrado con la pornografía como director del Hotel Marriot. Lo que el pastor detesta es lo vulgar, no tanto esos pecados de clase media. Déjenme dejar en claro que yo también estoy a favor de la honradez, y Trump no parece ser mas cristiano genuino que Obama en el presente. Aun así hay mas esperanza para el inmoral desquiciado que para el ateo admirado.

EN DEFENSA DE EVANGÉLICOS EN LA POLÍTICA

Al mencionar a Trump y Obama nos estamos metiendo en aguas más profundas. Estamos yendo más allá del mero esnobismo. Los evangélicos están desenmascarando a Tim Keller y eso ya es un problema. Pero más encima se están metiendo en algo que él realmente quiere evitar: lo político.

En muchas partes del país, el identificarse como evangélico cumple la función de una religión civil aceptada por hecho como parte de una identidad política y social. Entonces en muchos casos, significa que lo político define más que creencias teológicas, esto que se desvía del patrón histórico…

Sin embargo existe un movimiento evangélico mucho más amplio, aquí y alrededor del mundo, que no está alineada políticamente…

Aquí en la ciudad de Nueva York, incluso en Manhattan, hay muchas iglesias que empezaron en los últimos quince años que son totalmente evangélicas según nuestra definición, pero solo una minoría son blancas y no están alineadas a algún partido político…

Desde mi perspectiva, estas iglesias tienden a ser mucho más comprometidas a la justicia racial y el cuidado por los pobres comparado con lo que comúnmente vemos en el mundo blanco evangélico. En ese sentido se podrían denominar liberales. Por otro lado, estas iglesias multiculturales permanecen claramente conservadores en temas como el sexo fuera del matrimonio

Ellas se resisten al pack ético que ofrecen los movimientos progresistas y por otro lado los conservadores. Esos movimientos insisten en que sus adherentes se alineen con cada una de las perspectivas oficiales en estos temas. Pero estas iglesias evangélicas más jóvenes simplemente se rehúsan a jugar según esas reglas.

Deberíamos regocijarnos más que lamentar que hay ciertos lugares donde el cristianismo es la “religión civil aceptada como un hecho”. ¿Acaso no sería agradable vivir en lugares donde la realidad sobre el mundo fuera aceptado como un hecho? Pero el pastor Keller tiene razón en que la religión civil muchas veces puede caer en manos de líderes civiles que no quieren ser criticados e intentan cambiar la conversación religiosa alejándola de temas como el pecado a cosas más seguras para ellos. De hecho eso es lo que ocurrió con las iglesias históricas [y ahora liberales]. Esos pastores tienen un acuerdo con la gente adinerada que paga su salario: “no critiques nuestros hábitos personales, y pagaremos tu salario y te dejaremos predicar todo lo que quieras sobre inmigración y calentamiento global”. Lo mismo ocurre en las iglesias evangélicas a través de temas seguros (el amor de Dios, como mejorar tus relaciones, como cuidar a tus hijos) que no tienen que ver con políticas públicas. Y también es verdad, aunque ahora menos en comparación al pasado, que el cristianismo muchas veces se confunde con homenajear a emperadores (oops, quería decir homenajear la bandera).

EL SEXO ES POLÍTICAMENTE PELIGROSO

No creo que la adoración a la bandera realmente le preocupe mucho al pastor Keller. No, yo creo que es el sexo. Específicamente, un tema tan controversial que ni siquiera lo quiere nombrar: homosexualidad. El esnobismo en realidad no es tan malo. Es chistoso, excepto cuando un esnob algo más abajo en la jerarquía se siente pasado a llevar. Nietzsche dijo, “El abdomen es la razón por la cual el hombre no puede dar fácilmente a sí mismo como un dios”. El esnob da risa porque cuando lo vemos con su orgullo, sabemos que si tan solo bajara la mirada vería su estómago –pero nunca lo hará. El miedo del pastor Keller a ser tildado de fundamentalista es chistoso. Pero es un temor moderado. Cuando hablamos de homosexualidad, es diferente. Ahí está en juego perder invitaciones a fiestas y ser odiado. O que personas cancelen tu alquiler para que no puedas usar el edificio para reuniones de la iglesia. Hay consecuencias y amenazas reales. Se requiere Coraje, no solo la disposición de estar en compañía de los pueblerinos.

Esto tiene consecuencias severas para alguien que tiene talento y está bien posicionado para servir a Dios desde el púlpito. La palabra “político” viene del griego polis, que significa “ciudad”. Cuando la religión se pone política, eso significa que sale de la iglesia y entra al discurso público, como algo no solo del día domingo sino que involucra las actividades de la semana; particularmente en las actividades de otros. El cristiano político es uno que tiene interacción con sus conciudadanos que no son cristianos, que admite que también es parte de esta ciudad y por lo tanto debería tener algo que decir en relación a cómo se administra. No se aísla ni se esconde en un suburbio cristiano. Por otro lado, no busca aparentar creer las mismas cosas que otros ciudadanos, y estos por su parte no necesariamente tienen un gran aprecio por su preocupación por ellos. De hecho, ellos encuentran que es una molestia, porque usa palabras desagradables para describir ciertos comportamientos e intenta detenerlos cuando quieren disfrutar de sus vicios favoritos.

Jesús es el mejor ejemplo. Condenó a los escribas y fariseos, incluso con insultos en algunas ocasiones. Su intervención fue directa y con violencia, cuando el templo era profanado por los que cambiaban dinero. Se insertó en un caso criminal de una mujer que era acusada de adulterio. Fue lo suficientemente activo en la ciudad para que sus conciudadanos tomaran cuenta y estos llegaron a extremos intentando eliminarlo.

EL ESNOBISMO CRISTIANO ANTI-CONFORMISTA NO ES SUFICIENTE

Es difícil para quienes estamos en el mundo intelectual reconocer nuestro cristianismo. En realidad el problema no es que seríamos perseguidos; es que no queremos ser vistos como raros y ser apartados del grupo. Queremos ajustarnos a la norma. Nuestra disposición a obedecer la autoridad –la autoridad de Dios– es una de las razones que somos cristianos. Este temperamento nos da un respeto instintivo por las autoridades, incluso la autoridad de la opinión informada. Para alguien viviendo en Nueva York que busca hacer el bien, esto resulta ser un gran desafío ya que por ciento cincuenta años la ciudad ha sido conocida como un lugar de diferentes clases sociales, desde la ciudad universal hasta los cuatrocientos de la Sra Astor. Los intelectuales de Nueva York deberían hacer un hábito de releer la novela de CS Lewis Esa horrible fortaleza cuando habla sobre la tentación de ser parte de la oligarquía de los iluminados. Entonces el primer paso es no dejar de proclamar que somos siervos de Dios.

Tim Keller ha hecho esto bien. Para hacerlo tienes que estar dispuesto a ser visto como raro. Presentas los cinco fundamentos. Proclamas la resurrección y declaras la realidad de Dios y su gracia a todos. Explicas lo que realmente creemos los cristianos, el hecho que somos todos pecadores y que Dios entrega perdón por el pecado. Puedes hacer esto e incluso salir ganando en el juego del esnobismo, si eres inteligente. Los católicos romanos en particular son bueno en eso. Simplemente tienes que presentar la situación de manera que la gente pueda ver la realidad: eres parte de un grupo que incluye el noventa por ciento de los intelectuales y artistas de los últimos dos mil años; disfrutas de libros clásicos de la antigüedad todos los días; sostienes una filosofía sofisticada y sistemática. Por otro lado, tus amigos no-cristianos no saben de historia; leen muchos libros pero solo si fueron escritos en los últimos diez años; creen cosas que hace cien años los hubieran catalogados como locos; sostienen creencias incoherentes basadas en la última moda propagada por Times magazine. No es por ser grosero, pero comunicas todo esto de forma gentil, con algo de ironía por lo poco que saben tus amigos supuestamente sofisticados, con tierna condescendencia. Con tal de que no te topes con algunos pueblerinos que lo pueden estropear, puedes dar la impresión que los cristianos en realidad son más sofisticados que las personas graduadas de la presigiosa NYU.

El segundo paso es más difícil, y ahí es donde se necesita una abundancia de coraje. Este segundo paso no es solamente decir que todos somos pecadores y necesitamos de la gracia de Dios sino explicar qué es el pecado, y por qué necesitamos gracia, y qué pasa con las personas que no la tienen. O sea tenemos que criticar el comportamiento de otras personas y decirles que van camino al infierno.

LA PRESIÓN POR GUARDAR SILENCIO EN CUANTO AL SEXO

Aquí es donde entra el sexo. El estadounidense moderno piensa que es despreocupado en relación a la sexualidad, pero no es así. Si lo fuera podrías tratar a una mujer de ramera y su respuesta sería reírse y ofrecer acostarse contigo. Podrías llamar a un hombre marica y su reacción sería la misma. Así era la actitud libertina en Francia antes de la revolución y el movimiento decadente de la década 1890 compuesto por bohemios y aristócratas. Los amorales de hoy en realidad quieren ser vistos como morales. Quieren promiscuidad pero también votos matrimoniales, libertinaje y legitimidad. Para lograr esto deben silenciar a quienes los critican, ya que estos podrían señalar la contradicción. Tienen que silenciarlos a todos, no solo algunos. Nadie debe señalar que el emperador está desnudo.

El pastor Keller sabe que la sodomía es un pecado grave. No puede decir lo contrario sin vender su alma. Pero sí puede quedarse callado, y predicar sobre otras cosas más importantes como la predestinación o la veracidad histórica de los evangelios. Hay tantos temas buenos de prédica que puede dejar correr el reloj y llegar a su recompensa celestial sin tener que hablar de la homosexualidad.

Puede guardar silencio a menos que se lo pregunten. Y si esos benditos fundamentalistas y evangélicos siguen tocando el tema, algún agitador lo hará. Los activistas LGTBI más sofisticados no lo harán ya que entienden que el pastor está haciendo todo lo posible para alejarse del tema y son lo suficientemente astutos para saber como presionar a las personas sin hacerlas sentir arrinconadas porque ahí tendrían que pelear. Pero alguien quizás no tan inteligente –algún periodista universitario o activista político de Bernie Sanders– pensará que es buena idea confrontar al pastor Keller. Ahí tendrá que fingir un ataque epiléptico o problemas cardiacos para evitar dar una respuesta.

POTENCIAL GLORIOSO, REALIDAD PATÉTICA

Sin embargo si el pastor Keller hablara sobre la homosexualidad ¡sería increíble! Sacudiría la ciudad. Él podría ser peligroso. Se podría gloriar en su influencia mientras los ejércitos de Satanás usaran todas sus maquinaciones para destruirlo junto con su iglesia. Podrían clausurar su iglesia (es fácil imaginar estrategias legales que podrían usar para convencer a un juez de esa región para evadir la constitución), dispersar su rebaño, enviarlo a prisión bajo cargos falsos. Esto sí que sería glorioso. Incluso esas maquinaciones podrían fracasar ya que Redeemer ahora es una iglesia grande y pudiente; que podría perder el 90% de sus miembros y aun así mantenerse a flote mofándose de sus patéticos contrincantes.

Lo que vemos ahora no es glorioso. Miremos otra vez la foto del principio y el subtítulo que dice,

“Evangélico” solía señalar a personas que afirmaban un alto estándar moral; ahora en su uso popular es casi sinónimo con “hipócrita”.

Esa es la conclusión del artículo. Noticias falsas en la prensa que se consideran respetables normalmente no toman la forma de declaraciones falsas. Más bien tiene que ver con usar declaraciones veraces pero ordenarlas de tal manera que dan una impresión falsa. Me imagino que el pastor Keller no eligió la foto o el subtítulo porque normalmente los editores se encargan de ese tipo de cosa. Pero sí le entregó municiones al editor. Le dio la oportunidad al editor para dar la impresión que el famoso pastor Keller ha reconocido que los cristianos son gente hogareña de mediana edad que se ponen emocionales sobre cosas imaginarias, levantando las manos en homenaje a lo invisible, y son hipócritas practicantes por definición.

Hay un chiste aggie sobre el coraje. Los aggies son graduados de la Universidad Texas A&M, que se conoce por sus facultades de agricultura e ingeniería, y ellos son el blanco de un sin fin de chistes de parte de los graduados de la U de Texas. El chiste es tan brutal en su versión original que ni siquiera lo encontré online. La parte brutal es esencial para entender su mensaje así que contaré el original.

“Un aggie y su esposa fueron acorralados por un grupo de hippies. Uno tomó tiza y dibujó un círculo en el suelo alrededor del aggie. Después dijo, “si das un paso fuera del círculo te cortaré en pedacitos”. Después los hippies tomaron su esposa y la llevaron al bosque.

Una hora después ella volvió donde su esposo y le dijo, ¿“viste lo que me hicieron”?

¿“Viste lo que yo hice”? respondió el esposo. “Saqué mi pie tres veces del círculo –y ellos ni se dieron cuenta”.

Debemos proteger la novia de Cristo. Para empezar debemos reconocer que no somos tan valientes como pensamos. Mea culpa, etiam. Y debemos tener el coraje para enfrentar a sus enemigos.

He escrito más de lo que pensaba escribir, pero es importante. Quiero que duela. Quiero que duela porque quiero que el pastor Keller cambie. Él es inteligente y lo suficientemente sensato para cambiar si es que escucha más críticas de este tipo. Es muy importante porque él es pastor de muchos pastores. Ellos lo seguirán, incluso si el mundo lo ataca– quizás aún más si es atacado. Dios no solo nos pide el 90% de coraje, el tipo de coraje que se necesita para plantar una iglesia en Manhattan, el pide el 100%. No podemos lograr el 100% pero Él quiere que lo intentemos. También nos hace bien sentirnos valientes en vez de cobardes, hombres en vez de calzonudos.

¿ENTONCES, QUÉ TIENE QUE HACER EL PASTOR KELLER?

Primero tiene que casarse con la palabra “fundamentalista” e identificarse con quienes son llamados “fundamentalistas”. Claro, comunica la imagen de un pueblerino, no de un Tim Keller, así que quizás no es tan preciso, pero por esa razón tomar ese título se vuelve aún más importante. Al identificarse como fundamentalista, Tim Keller puede señalar que lo que tenemos en común como cristianos, o sea Cristo, es más importante que cualquier diferencia cultural, de clase social, o de sofisticación doctrinal. Unirse con los pueblerinos será un testimonio para el mundo y traerá humildad a su persona. Quizás va a doler un poco cuando alguien le llame fundamentalista y tenga que responder “sí básicamente lo soy, con algunas diferencias menores”, pero justamente por eso tiene que hacerlo. Yo lo sé porque en realidad estoy en una situación similar junto a la mayoría de los cristianos intelectuales. Quizás no creemos todas las mismas cosas que algunos fundamentalistas, pero no debemos usar eso como escusa para negar a nuestros hermanos, aun si se equivocan a veces.

Lo segundo es que tiene que enfrentar el problema del coraje. Esto es más difícil. Es fácil decirle a alguien, “sé valiente” pero es como decir “trabaja duro” o “deja de tomar” o “no te enojes”, es mas fácil decir que hacerlo. No soy pastor ni consejero pero sí tengo una sugerencia. Escribe un artículo audaz condenando la homosexualidad. Tira la bomba. Queda en vergüenza. Sorprende a tu esposa. Hazlo de tal manera que no te puedas retractar. Y ni siquiera comentes el tema hasta dos meses después de publicarlo para evitar la tentación de echarte para atrás. Tomará un momento de coraje para tirar el gatillo, pero cambiará tu vida.

 “Cayeron mis cadenas, mi corazón fue hecho libre; me levanté y te seguí”.

[i] En realidad se refiere a “Episcopalians” que es una variante del anglicanismo en Norteamérica.

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About The Author

Eric Rasmusen

Eric Rasmusen is an economist who teaches at Indiana University’s Kelley School of Business and has held visiting positions at Harvard, Yale, Chicago, Oxford, and Tokyo. He is best known for his book Games and Information and he has published extensively in law and economics, including recent articles on the burakumin outcastes in Japan and the use of game theory in jurisprudence. His vitae is at http://www.rasmusen.org/vita.htm.

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